El caso del río Santiago es uno de los más escandalosos de contaminación en México. La descarga de aguas negras y desechos agrícolas e industriales en el caudal del Estado de Jalisco (en el Oeste del país) fueron solapadas y consentidas durante décadas. La toxicidad ha llegado a los cuerpos de miles de niños y adultos afectados con daños renales, hematológicos y cognitivos. Especies de flora y fauna han desaparecido del mapa. Las cataratas del Salto de Juanacatlán, conocidas en los años setenta como el Niágara mexicano, han perdido su volumen y desprenden un olor fétido e insoportable según sus habitantes.

https://elpais.com/sociedad/2020/02/19/actualidad/1582128222_255734.html?fbclid=IwAR3huZpLmuCojQZMXCyQhZJKm9t1yt9ttE9jxsrzhhr6HoLm-NXCR6Qnr2M

Entradas recomendadas